El tiempo simplemente se siente cansado, si si, se siente cansado. A veces, la lista de pendientes no termina. Aun así, la mejor opción es quedarse encallado en la cama. De este modo, uno puede apagar el mundo. ¿A quien no le ha pasado? ¿Por qué, cuando más necesitamos estar enfocados, es cuando menos energía tenemos para hacerlo?

El cansancio mental, físico o emocional, parece aparecer de la nada, tal cual fantasma en escuela primaria.

¿Cómo mantener la motivación en esos momentos oscuros?¿Porqué platico esto? por que cada inicio de año es lo mismo, veo información por todos lados sobre como planear el año y generar los correspondientes objetivos pero a veces se plantean desde el cansancio, y hasta inalcanzables con tal de no batallar y terminar pronto (entraremos a detalle de hacerlos SMART para resolver esto, pero en otro post)

Probablemente, el primer paso es ser honesto con uno mismo. Si estás fastidiado, tal vez sea el momento de aceptar que no siempre puedes dar el 100%. A veces, solo dar un 30% es suficiente para seguir avanzando. Pero, ¿cómo llegamos a esa conclusión? ¿Cómo encontramos un equilibrio entre descansar y seguir adelante?

Y aquí va la clave: reconocer la cantidad de energía que tenemos, sino de cómo elegimos usarla.

Es como un carro que sólo tenga la reserva de la gasolina. No la vamos a gastar yendo a cualquier lugar. ¿Cierto?

Entonces, ¿qué es lo que realmente importa en esos días en los que la motivación se va de vacaciones? Tal vez no debamos forzarnos a ser productivos. Deberíamos aprender a fluir con el ritmo de nuestra energía.

No solo se trata de evitar el descanso, sino de entender que la motivación no siempre tiene que ser un impulso constante hacia el futuro. A veces, la motivación simplemente se encuentra en aceptar que no siempre tenemos que estar al máximo, y eso también está bien.

Hacer las cosas por motivación, no alcanza. Se necesita un motivo.

Fin, nos vemos en otras ideas felices

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