Hay cosas que uno cree que quedaron en el pasado.

No porque hayan desaparecido, sino porque dejaron de incomodar, de arder o de hacer ruido.Pero siguen ahí, jeringueando en silencio.

Algunas ideas, decisiones o experiencias no se quedan como recuerdo.

Se convierten en criterio.

No las pensamos. se convierten inherentes a nosotros.

Una quemadura que no se recuerda por el fuego o el dolor, sino por lo que dejó

  • A veces genera cuidado.
  • A veces miedo.
  • A veces risa.

El hecho es el mismo. Lo que cambia es la forma en que lo cargamos.

La resistencia no vive en el pasado. Vive porque alguien decidió no soltar una idea, incluso cuando ya no parecía útil, productiva o de moda.

Todos cargamos cosas así; porqué algunas nos protegen y otras nos limitan.

La diferencia no está en lo que pasó, sino en lo que sigue decidiendo por nosotros…

One thought on “Las cosas que se mantienen sin invocarlas”

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *